Sed de Libertad

Año 2

Sufrir, sufrir y volver a sufrir, es lo que más me ha gustado este primer año de tratamiento, es lo que he hecho a diario, tengo muchas resistencias a mi yo del pasado y que voy soltando una a una para cambiar, esto es el tratamiento. Cambiar, descubrirme, redescubrirme. Es un proceso individual y personal, nadie puede cambiar a otra persona si ésta no quiere cambiar.

Libertad, todo el mundo la desea y nadie sabe lo que es, y el que más se cree que lo sabe más equivocado esta. Este primer año, la he hechado de menos, aunque antes no la había conocido, todo lo contrario solo conocía la dependencia, la esclavitud, el sometimiento, la prisión en la que vivía … Hechaba de menos a la libertad porque el tratamiento esta lleno de reestricciones y prohibiciones, tienes que cumplir una rutina un horario y hacer lo que toca en cada momento.

Victor Frankl decía «Entre estímulo y respuesta hay un espacio. En ese espacio está nuestro poder para elegir nuestra respuesta. En nuestra respuesta radica nuestra libertad.»

Asi que puedo decir que en este primer año de tratamiento he empezado a conocer la libertad, y yo sin darme cuenta. Gracias a todas.

Nueve meses

Hace 9 meses que empece el tratamiento, nueve meses que estoy aprendiendo a vivir, a medida que te vas conociendo te das cuenta de que llevas toda la vida viviendo en el futuro, lamentándote por el pasado y sin ser consciente del presente que es lo único que tenemos.

Cuando empecé el tratamiento veía a la gente de siete, ocho o nueve meses pensando que llevaban mucho tiempo y que ya “estaban bien”, como cuando vas a primero y vez los de tercero que son muy grandes y entonces pasa el tiempo tu haces cuarto y vez que aún eres pequeño, pues así estoy ahora orgulloso de seguir adelante, de alejarme cada día más del infierno, pero consciente de que no es nada, que me falta todo por aprender y todo para vivir.

Hace unas semanas fui a matricularme en la universidad, una cosa impensable hace nueve meses, pero lo más indescriptible es lo que sentí, porque sentí, sentí una sensación desconocida para mí, una sensación maravillosa, una serenidad, saber que estás haciendo las cosas bien, que estás construyendo una nueva vida, o una vida, más bien una vida, lo de antes no era vida. Después de estar tantos años con la adicción llega un momento que ya no sientes nada, todo esta contaminado, todo esta enfermo en tu cabeza y sólo gestionas emociones con la “droga” (sea la que sea, toxica o no toxica) porque todo es droga y todo te coloca, y solo puedes vivir colocado y haces lo que haga falta para colocarte, la enfermedad te tiene en su telaraña y no te deja ir, quieres irte y no puedes y no puedes, y cada día es así por eso deseaba morir cada día, porque sabes que mañana será igual que hoy y ya lo has vivido muchas veces y ya no quieres vivirlo más, pero no depende de ti , tu cerebro hace contigo lo que quiere.

Ahora ya no siento el paso del tiempo

Cuando todos los días eran iguales, aunque quizás pasaban más lentos, mi percepción es que el tiempo parece haber volado los últimos 10 años, en el fondo, es que cuando terminamos nuestras cosas mucho después de lo deseado, al final terminamos sintiendo que el tiempo se ha movido hacia adelante mucho más rápido de lo que debería.

Puede ser que midamos nuestra vida no sólo respecto a un factor cronológico, sino que también sobre la base de recuerdos vividos, cuando somos pequeños todo es nuevo y un verano es larguísimo, mientras más pequeños más nuevas, interesantes y desconocidas son las cosas que nos rodean, o tal vez que de los 4 a los 5 años pasa un 25% de la vida y de los 49 a los 50 años solo pasa un 2% de tu vida.

Ahora ya no siento el paso del tiempo, ahora vivo en el ahora y estoy aquí escribiendo… Ahora siento el día a día, y vivo cada momento. Realmente, es como si no tuviera edad, mis últimos años solo son un recuerdo que ya no hace daño.. Alejarte de tu zona de confort puede marcar por completo la diferencia.

Cumpliendo condena

Llevo unos días mal, sólo quiero llorar, con ataques de ansiedad, con esa odiosa sensación de mareo de levantarte como si hubieras pasado la noche en un barco, pero me mantengo alerta, sé que encontrarme mal es lo que quiere mi enfermedad, me estoy dando cuenta, estos últimos meses lo he aprendido muy bien, y también que echar un pulso a la enfermedad es perderlo, así me siento hoy y ayer, pero lo sé, me doy cuenta y no voy a caer, prefiero morir que mirar hacia atrás. A esta enfermedad no se le pueden echar pulsos, si le sigo el juego estoy muerto y tengo muchas ganas de vivir, vivir una vida distinta, una vida…

Ya no tengo miedo de que llegue la noche, los días como hoy sé como han terminado los últimos años, ahora es distinto, ahora hay un mañana, hay una ilusión de que vengan días mejores, o días peores que también los habrá, y habrá que saber afrontarlos, antes las nubes no me dejaban ver las estrellas, ahora se que las nubes solo están en mi cabeza, y que las puedo hacer desaparecer, he aprendido a llorar.



Nunca es tarde para empezar de nuevo

Nunca es tarde para empezar de nuevo, lo único importante es darte cuenta de que quieres empezar de nuevo, cuando has encontrado el error que tiene tu vida, ya tienes una parte del camino hecho, falta corregirlo, sea una adicción o cualquier cosa.

No hay que tener miedo a los cambios, a la zona de confort, en mi caso mi zona de confort era un infierno, podría haberme dado cuenta antes, o después, pero somos lo que somos por todo lo que hemos vivido, lo bueno, lo malo, lo menos bueno, lo menos malo, todo, acéptate tal y como eres y quierete. Para ser uno mismo, en primer lugar hay que aceptarse tal cual. Olvídate del objetivo, no hay prisas, ya lo encontrarás. Ahora mismo mi único objetivo es buscar un objetivo, ya vez que fácil es tener un objetivo, si no tienes un deseo, una meta, una misión, búscalo y ya lo tienes. Busco un objetivo para vivir, una misión, tener una vida llena. Un motivo para no volver nunca más atrás. Estar bien conmigo mismo, solo, mirando las estrellas

Tengo un sólo deseo, Que todo valga la pena

Que todo el dolor, toda la ansiedad, mi tristeza, mi ira, mis miedo, de los últimos 10 años, que todo lo que he sufrido y sigo sufriendo en este tratamiento valga la pena, es mi único deseo.

Son muchos años de sufrimiento, tú te das cuenta de que eres adicto, de que estás destruyendo tu vida pero no puedes parar, día tras día vives el mismo infierno, no lo disfrutas solo tienes ganas de morir y que termine esa pesadilla que me ha tocado vivir, esa enfermedad que desconoces hasta que te pones en tratamiento, te llegas a pensar que estás loco, que tienes muchas personalidades, siempre disimulando, siempre aparentando que estás bien cuando sólo deseas desaparecer y que termine todo.

Tienes un sentimiento de culpabilidad que no te deja dormir por las noches, siempre con ansiedad, siempre deseando dormirte para no despertar, día tras día té levantas con ganas de morir, yo con esta enfermedad he entendido esa frase de que “eso no se lo deseo ni a mi peor enemigo” esa no vida, no se la merece nadie, sin embargo nuestra sociedad fomenta que haya adictos, adictos a cualquier substancia ya sea toxica o no toxica, en mi caso en cualquier partido de fútbol en la media parte te tragas 15 minutos de anuncios de casas de apuestas, y lo ven los niños y cada día la calle esta más llena de casas de apuestas donde ves gente joven, menores de edad, que les espera el mismo futuro que yo o peor y no se dan cuenta, y no puedes hacer nada porque el mundo esta hecho así a propósito, es el sistema, que unos vivan a cuesta de los otros. Una sociedad sin valores morales es la que esta fomentando la adicción, muy pocos jóvenes no se han emborrachado a los 15 años para no ser los pringados de su clase, cuando los pringados son las víctimas de esta sociedad que caen en las drogas y se creen que así lo pasan bien.

Empezar es continuar un final

Empezar de nuevo, es continuar un final, un final que tarde o temprano tenía que llegar, pero en ese final quedaron esas cenizas de las cuales resurgiré.

Soy un joven de 26 años que ha perdido sus últimos 10 años de su vida por esa maldita enfermedad, soy adicto, soy adicto a las apuestas deportivas, y para mi ha sido mi droga durante los últimos 10 años, si mi droga, una droga no tóxica, pero es igual de dañina que cualquier otra droga y en este blog tendréis mi testimonio personal, de lo que he sufrido y de como estoy luchando haciendo un tratamiento con ingreso en una clínica especializada en adicciones y que sigo haciendo ahora de forma ambulatoria.

¿Què es la adicción? Para mi la adicción es la única enfermedad que te quita la vida antes de matarte, así lo he sentido yo durante los últimos años, y el pasado verano cuando me di cuenta de que había tocado mi fondo me la estuvo a punto de quitar de forma literal. Por suerte tome la mejor decisión de mi vida y me puse en tratamiento, y medio año después puedo y tengo la intención de contarte mis vivencias, mi dolor, y mi proceso de recuperación a ti, y si además puedo ayudarte, aquí estoy.

No se por donde empezar, así que iré escribiendo lo que me salga de dentro, mis emociones, cada semana te escribiré. La única adicción que me salvará es ser adicto a la vida…